México recibió al exilio español con ofertas, no con exigencias Capella

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* La especialista habló sobre esa migración en ocasión de los 80 años de la llegada de más de 20 mil personas que huyeron del fascismo

México, 5 May (Notimex).- El México de los años 30 podría dar lecciones, actualmente a muchísimos mandatarios responsables de países alrededor del mundo, sobre cómo debe ser un país de acogida. “Para ser un país de acogida, se tiene que estar lleno de ofertas, no de exigencias; exactamente así era México cuando se dio el exilio español en 1939”.

Al conmemorar los 80 años de la llegada del exilio español a México (1939-1942), la investigadora y académica mexicana María Luisa Capella señaló también en ese entonces, México estaba lleno de ofertas y el presidente Lázaro Cárdenas, sabía que era un encuentro de dos conglomerados humanos, uno huyendo del fascismo y otro solidario.

“Ambos grupos tenían la misma idea de lo que tenía que ser una sociedad, y del modo de encargarse de los ciudadanos para crear una población de calidad. Ese fue el primer paso para que la incorporación de los españoles a la sociedad mexicana fuera exitosa, aunque lo determinante fue que México estaba lleno de ofertas y de oportunidades para ellos”.

El presidente Lázaro Cárdenas tenía más ganas de que esa gente se integrara a la sociedad mexicana que ellos mismos. “Así es como debe ser un país de acogida; me gustaría que muchos países de hoy acogieran así a los exiliados como en esos años fueron recibidos mis padres en México. A mí me tocó nacer aquí, pero mis hermanos mayores ya venían”.

Comentó que de acuerdo con las croniquillas familiares, sus padres y sus dos hermanos mayores fueron recibidos y tuvieron trato de huéspedes. Situaciones como esa ya no se ven en 2019, aunque la migración es un tema de capital importancia. “Estamos ante una diáspora por la cantidad de gente que hoy día abandona su país para irse a otro”, anotó.

Cuando llegó el exilio español a esta nación, la línea divisoria entre exilio y migración estaba muy bien definida. La salida de los que se llamaban ‘exiliados’, de España o de donde fuera, era siempre con una pistola detrás, con el peligro de perder la vida, o con el riesgo de ganarse una cadena perpetua en cárceles espantosas”, explicó la especialista.

Ahora, añadió, esa línea divisoria está bastante difuminada. Es decir, en el exilio había razones políticas y había que salir porque se tenía una pistola detrás, y los migrantes, ahora salen de su país por diversas razones. En este panorama de migraciones, el papel del exilio español tiene dos lecturas: el papel de México y la dificultad del regreso.

Tales fueron las expresiones vertidas por la también escritora, al participar en la mesa “80 años del exilio español”, conversatorio entre María Luisa Capella y Héctor Perea dentro de la edición 2019 de la Fiesta del Libro y de la Rosa que hoy termina en el Centro Cultural Univesitario y seis subsedes más, luego de tres días de actividad cultural y literaria.

Cabe señalar que algunos historiadores se han puesto de acuerdo al decir que México acogió entre 20 mil y 25 mil refugiados provenientes de España. Llegaron principalmente en el lapso de 1939 a 1942, es decir, tocó al entonces presidente Lázaro Cárdenas del Río dar la bienvenida a esas personas que echaron raíces, hijos y nietos en territorio mexicano.