Legado de Amado Nervo, literario y político Beatriz Gutiérrez Müller

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México, 29 May. (Notimex).- Beatriz Gutiérrez Müller aseguró que el principal legado de Amado Nervo es la literatura y su importancia radica en que “es un clásico mexicano que formó escuela y habló mucho de México, de nuestros héroes y elevó nuestra literatura”.

“Finalmente aquí estamos recordándolo como se recuerda a nuestros héroes, a mujeres y hombres que han aportado mucho al país en las artes, la literatura, la arqueología, la política y ese es el propósito de reivindicar la figura de Amado Nervo”, expresó la esposa del presidente Andrés Manuel López Obrador, en el homenaje que se rindió al poeta nayarita a 100 años de su muerte, en el Senado de la República.

Al participar en el acto donde se develó el nombre de Amado Nervo en letras de oro, en el vestíbulo del recinto Legislativo, y se montó una exposición fotográfica sobre él, Gutiérrez Müller recordó que el poeta nació el 27 de agosto de 1870 en Tepic, y como es sabido falleció mientras representaba a México en Montevideo en 1919, cuando tenía 48 años.

En esa vida tan corta pudo gozar las mieles de la fama. “Ladrón de suspiros, fuente de inspiración, ejemplo literario a seguir, Nervo supo transitar por todas las corrientes políticas de su tiempo con un peculiar sentido de adaptación”, relató.

Precisó que su primer tiempo como autor fue uno rígido en donde los cánones literarios se cumplían so pena de ganarse el vituperio; sus trabajos se pueden encontrar en la Revista Azul que dirigió en el siglo XIX con Manuel Gutiérrez Nájera.

Beatriz Gutiérrez Müller, presidenta del Consejo Asesor Honorario de la Coordinación Nacional de Memoria Histórica y Cultural de México, indicó que el poeta también tuvo la oportunidad de ir como corresponsal a Paris gracias al El Imparcial, periódico que le abrió las puertas, y en Europa se codeó con los más afamados escritores de su tiempo como Rubén Darío, Mario Flores, Manuel Briseño, Miguel López y Gabriela Mistral, entre otros.

Recordó que llegó a la Embajada de Uruguay por intersección de amigos suyos, acomodado ya en el régimen de Venustiano Carranza, y sus discípulos mexicanos lo amaban, entre otros, José Vasconcelos y Carlos Pellicer.

La también escritora, periodista e investigadora, resaltó que Nervo murió lleno de homenajes y hoy, hace 100 años de su partida, “lo seguimos recordando, por lo que se ha convertido con el paso de los años en un clásico, y en su obra se refleja su mirada y su deseo amoroso por las letras”.

“Sabía que gustaba a las mujeres, así que en ellas encontró a sus principales lectoras. Su mirada queda inscrita en la educación sentimental no solo en los mexicanos sino en toda Latinoamérica”, subrayó Gutiérrez Müller.

Por su parte, el gobernador de Nayarit, Antonio Echevarría García, comentó que ayer se recordó en Nayarit a Amado Nervo, acto al que asistió el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien elogió al poeta y citó pasajes de su vida y leyó un poema del nayarita.

Dijo que “celebramos 100 años de la inmortalidad de Nervo, el príncipe de los poetas continentales y hoy también poeta de la Nación. Lo hacemos asumiendo el compromiso de que su obra se transmita de generación en generación, como “lo hemos conocido en Nayarit e Hispanoamérica”.

Anunció que en honor del poeta impulsarán en Nayarit el más grande movimiento en torno a su obra y llevarán su poesía a todas las escuelas en todos los rincones de la Patria.

Resaltó que “a los escritores se les honra leyéndolos, por lo que el gobierno de Nayarit hizo un convenio con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), para recuperar tres novelas breves de Nervo poco conocidas, en una obra titulada “Otras Vidas”.

Adelantó que el libro contendrá la novela Pascual Aguilera, el Bachiller y el Donador de alma, la obra menos conocida de Nervo y de la cual Juan Villoro ha dicho que no es común que un artista popular sea al mismo tiempo un autor de ruptura.

Durante la ceremonia, Sandro Javier Padilla, quien es familiar de Amado Nervo, agradeció el homenaje rendido al poeta nayarita, y después la Orquesta del Instituto Politécnico Nacional (IPN) tocó el Himno Nacional que fue cantado por los presentes.

A la ceremonia acudieron también el embajador de Uruguay en México, Anibal Fernando Cabral, así como senadores y diputados.