Jesús recibió desde niño mezcla, cuchara y pala de la vida

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Querétaro, 4 May (Notimex).- Jesús Esteban García quedó huérfano de padre y madre a temprana edad, pero desde entonces heredó la mezcla, la cuchara y la pala de la vida para subsistir: el oficio de la albañilería.

Oriundo de El Oro, Estado de México, pero radicado en Querétaro desde hace varios años, Jesús aprendió el oficio desde sus primeros años de vida, primero como chalán y luego como albañil.

“Mis padres murieron en accidente cuando yo tenía 8 años y me quedé en el desamparo total, pero mi padre ya me había enseñado los secretos de la albañilería”, relató el alarife de 44 años de edad.

Agregó que desde los seis años ya sabía hacer algunos trabajos como chalán, pero busco superarse en el que es considerado uno de los oficios más desgastantes u más mal pagados en México.

“A los 12 años ya sabía levantar bardas, colocar castillos, poner cimbras y otras cosas del oficio”, mencionó el padre de tres jóvenes que estudian la secundaria y preparatoria.

Sin embargo, hizo mención que la experiencia y el conocimiento que le inculcaron sus ancestros en el mundo de la obra ha sido suficiente para subsistir, pero reconoció que hace falta perfeccionarse en la materia.

En ese sentido, Jesús Esteban García señaló que como albañil independiente es difícil saber de cursos en el oficio de la obra, “sólo lo que vamos aprendiendo de otros compañeros”.

Desde una obra en el municipio conurbado de Corregidora, el albañil mexiquense alzó la voz y pidió a los colegios de arquitectos que los apoyen en su superación.

Dijo tener todavía el gusto y la ilusión de recibir cursos para lograr una superación en su noble oficio de edificar y construir casas, locales, caminos y edificios.

“Ojalá nos apoyen, somos gente trabajadora y tenemos el conocimiento, solo queremos reforzar nuestros conocimientos de albañilería y saber utilizar nuevas herramientas para nuestro trabajo”, enfatizó.