Reducción en poblaciones de abejas pone en riesgo seguridad alimentaria

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México, 4 Oct (Notimex).- La población de abejas registra una reducción de hasta 80 por ciento en todo el mundo, lo que en México pone en riesgo hasta 85 por ciento de los vegetales que se consumen porque dependen de la polinización que llevan a cabo estos insectos antófilos (que aman las flores).

Lo anterior fue dado a conocer en conferencia de prensa por Rafael Ojeda Flores y Ricardo Anguiano, ambos académicos de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ), de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Coincidieron que las autoridades en el país poco han hecho en materia de políticas públicas para prevenir en el país la disminución de la población de abejas, aunado a que falta información entre los mexicanos respecto a la importancia de estos insectos.

Los expertos refirieron que las abejas son algunas de las principales especies polinizadoras, y su proceso es vital para la mayoría de los alimentos que consume la especie humana, pero sus poblaciones se reducen paulatinamente en todo el mundo de manera alarmante: entre 50 y 80 por ciento.

Detallaron que la polinización que llevan a cabo las abejas es fundamental en la reproducción y sobrevivencia de las plantas, así como en el acceso de los animales a granos y frutas, “la polinización es un proceso de transferencia del polen de las flores que resulta esencial para la vida”, subrayaron.

“Estamos ante un problema de índole mundial, nos preocupa la forma como sus poblaciones están decayendo. Las abejas son un indicador importante del estado de salud que guardan éstos y otros polinizadores a nivel global”, dijo Rafael Ojeda

Advirtió que de no atenderse este problema se tendrán repercusiones importantes como problemas en la producción de vegetales y animales, hasta poner en riesgo la seguridad alimentaria y el estado de conservación de la biodiversidad.

Los expertos indicaron que actualmente las abejas están amenazadas por el cambio climático, que ha modificado los patrones de las lluvias y altera la floración de la que dependen.

Otro problema es el uso de agroquímicos: herbicidas, funguicidas, insecticidas y vitaminas en las zonas de cultivo del campo.

Se trata de amplias hectáreas de monocultivos que se riegan con sustancias tóxicas que matan a estos insectos. “En México existen 180 sustancias permitidas, cuyo uso está prohibido en la Unión Europea”, subrayó Ojeda.

De igual manera, las abejas son dañadas por algunas enfermedades, en especial la causada por un parásito llamado varroa, que las chupa y afecta sus defensas, ocasionando que produzcan menos miel y vivan menos tiempo, detalló Ricardo Anguiano.

La agricultura extensiva y la carencia de áreas de polinización impactan en su ecosistema y las obliga a recorrer grandes distancias para encontrar alimento.

También la inadecuada capacitación de los apicultores es un inconveniente, especialmente cuando las abejas no son bien manejadas y presentan problemas de salud.

Para revertir estos daños, Anguiano recomendó promover el cultivo de plantas locales en áreas verdes comunes y jardines, a fin de permitir a los polinizadores nutrirse y resguardarse, además de modificar hábitos para priorizar el consumo de alimentos locales y orgánicos.

Mientras que Rafael Ojeda señaló que hay muchas líneas de acción. “La herramienta más importante es convertirse en consumidores informados y responsables, y rastrear de dónde vienen nuestros alimentos”.

Asimismo, se pueden crear jardines urbanos con plantas con flores nativas para atraer a los polinizadores; y en el caso de los productores apícolas y agropecuarios, son necesarios programas de información y capacitación.