Presenta Altazor un traductor multidisciplinario de poesía

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México, 19 Mar (Notimex).- Nacido por “accidente”, como producto de la experimentación e inquietud de Rafael Ibarra, su director, Proyecto Altazor dio a conocer su tercer trabajo, una plataforma diseñada para la intervención de creadores de distintas disciplinas, quienes a través de imágenes y sonidos ofrecen en vivo una lectura diferente de la poesía.

De acuerdo con la Secretaría de Cultura federal, el trabajo, presentado en Cuernavaca, Morelos, puede ser considerado como un traductor multidisciplinario de poesía, que suma textos, arte sonoro, video, electrónia y creatividad para dar como resultado una experiencia multisensorial.

En entrevista, Ibarra, quien para este proyecto trabajó con Erik Esparza, Óscar Lorenzana y Ociel Barrios, destacó que la plataforma fue diseñada para la intervención de poetas, cineastas, artistas visuales, fotógrafos, músicos, DJ’s, quienes a través de imágenes y sonidos dan una lectura diferente a la poesía durante su presentación en vivo.

Para lograr compenetrarse y estructurar una pieza, que puede durar entre 10 y una hora, primero trabajan con los poemas que cada uno propone en una mesa de debate. Al final se seleccionan de dos a tres que serán leídos durante el año hasta un mes antes de la presentación, cuando se reúnen “para armar el rompecabezas”.

“Es algo así como un laboratorio. En las mesas de debate empezamos a trabajar con lluvia de ideas y sugerencias, de cómo se podrían representar en música algunos recursos poéticos como la repetición, la fragmentación o cómo podríamos crear un paisaje sonoro alrededor de ese poema, cuáles son los ejes, los conceptos o las palabras claves que ese poema nos dice”.

Para lograr la culminación de la pieza, añadió, se requiere sobre todo de mucha coordinación, porque se tiene muy clara la estructura, sin embargo, la base del proyecto es la improvisación, “nadie sabe exactamente que va a hacer el otro, entonces podemos decir que trabajamos un poco con el accidente”.

Un mes antes de la presentación se reúnen los cuatro integrantes base, más los músicos, poetas, grupos y artistas visuales invitados para aterrizar las ideas, ensayar y ensamblar todo el trabajo, “que al final, tiene que sembrar y generar emociones basadas en el poema”.

Altazor es un proyecto flexible, que cada año acepta a invitados diferentes en todas las disciplinas.

Por ejemplo, este año se decidió que las palabras claves para armar las piezas serían “Ciudad y Desolación”, por lo que se eligieron a los poetas Jorge Arturo Borja y Adrián Román, de la Ciudad de México, y a Gustavo Valdés e Ivana Melgoza, de Cuernavaca, quienes junto con Herson Barona, Gabriel Rodríguez Liceaga, Daniel Miranda, Erik Esparza, Denisse Buendía, Mir Ponce y Ricardo Ariza, que se presentaron en la capital morelense.

Actualmente, Proyecto Altazor cuenta con tres piezas, la que le dio el nombre y que pertenece al canto VII del poema del escritor chileno Vicente Huidobro, Altazor, más la que recientemente presentaron en la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería; y la de Cuernavaca, Morelos.

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